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Antología del disparate: Los diamantes ecológicos de David Locco fabricados en Madrid
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Antología del disparate: Los diamantes ecológicos de David Locco fabricados en Madrid

miércoles 19 de mayo de 2021, 07:00h
A propósito del revuelo levantado hace unos días con la entrada de Pandora en el segmento de los diamantes sintéticos hemos recuperado una entrevista-masaje realizada en la Cadena Ser a finales de enero en la que el CEO de la firma joyera madrileña David Locco, Jonathan González, desembucha una sarta de disparatadas afirmaciones que con las que nadie respetable de este sector puede coincidir, se dediquen al diamante natural o al creado en laboratorio, tal y como hemos acreditado previamente.

Pero vamos a desgranar algunas de las ‘perlas’ que más nos han llamado la atención a lo largo de la surrealista entrevista rebatiendo con datos y artículos contrastados cada uno de los argumentos que presenta:

1. Diamantes ¿ecológicos?

El presentador del programa arranca la emisión preguntando ¿Cómo es eso que fabricáis en Valdemoro (una ciudad al sur de Madrid) “diamantes ecológicos”? Un término en el que se reafirma el entrevistado asegurando que “la producción de diamantes en un laboratorio no implica ningún daño ambiental, al contrario de lo que ocurre con los naturales”.

Pues bien: ‘Ecológico’ es un adjetivo expresamente prohibido por la Confederación Internacional de Joyería (CIBJO), acreditada como el estándar de referencia de toda la industria joyera a través de Comisiones de expertos encargadas de realizar los ‘Libros Azules’, las guías de nomenclatura y definición de diamantes, gemas de color, metales, o laboratorios de certificación a nivel mundial, entre otras.

Y no sólo eso. La Norma 18323 de ISO, una entidad de reconocido prestigio encargada de la normalización y estandarización de productos, entre ellos los diamantes, fue publicada en 2015 y prohíbe inequívocamente el uso de adjetivos como 'cultivados' 'éticos' 'ecológicos' 'real', 'genuino', 'preciosa' y 'gema' para describir cualquier diamante sintético. El uso de tales palabras se considera engañoso.

Pero hay más. Hace un par de años la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos —un organismo público homologable con la Oficina de Defensa del Consumidor y la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia española— envió cartas a ocho productores de diamantes sintéticos después de detectar una “llamativa falta de veracidad” en la publicidad de sus productos, advirtiendo que el uso de términos como joyas ‘ecológicas’ o joyas ‘verdes’ “debe estar plenamente justificado en base al proceso de producción y no debe emplearse únicamente como estrategia comercial de cara al consumidor”. Todas han abandonado esa línea comercial.

2. Diamantes de sangre y explotación infantil

El segundo de los argumentos de Jonathan González dispara de lleno contra la línea de flotación de toda la industria del diamante, sin excepciones.

“Como todos sabemos hay dos formas de obtener los diamantes. Una es la que todo el mundo conoce, extraída de la tierra que produce un daño ecológico y medioambiental y también como es lógico y sabido, por distintas películas (en relación a la poco rigurosa Diamantes de Sangre) y además nos han informado muy bien, existe también una explotación infantil, que siempre ha ido muy ligada a esta extracción de diamantes”.

Basar argumentos comerciales en ‘películas’ resulta poco tranquilizador pero focalizar toda la estrategia de marketing en la supuesta “explotación infantil” de TODA la industria es de Juzgado de Guardia. Sólo unos datos: El mayor productor de diamantes del mundo es Alrosa. Una empresa pública rusa en la que, pese a cualquier crítica aceptable, no nos constan registros de denuncias de explotación infantil o abusos similares.

Botswana es el segundo productor de diamantes del mundo. A pesar de ser conocido por la desafortunada caza de elefantes, se ha convertido en los últimos 40 años en la tercera economía por renta per cápita de África gracias a la industria del diamante y es actualmente el país más seguro y estable del continente, según datos del Banco Mundial.

Sin salir de África Namibia también es productor de diamantes pero básicamente se extraen de la costa atlántica bajo concesiones a empresas occidentales, un entorno al que difícilmente tienen acceso los menores.

No obstante no vamos a obviar la realidad y sí que es cierto que existen denuncias de abusos infantiles y sanciones en países productores como la República Democrática del Congo, así como conflictos entre empresas extractoras y mineros artesanales en Tanzania que han desembocado en palizas y muertes, como también hemos venido denunciando a lo largo de los últimos años en GOLD&TIME.

Y para finalizar este apartado sólo otros dos datos: Se olvida el entrevistado de recordar que Canadá es otro importante productor y que Australia cuenta con algunas de las minas de diamantes más grandes del mundo. Dos democracias occidentales homologables por igual, sino más, a la nuestra.

3. Producción en Valdemoro

“Con un proceso de evolución tecnológica lo que hemos logrado nosotros es obtener el mismo diamante, la misma calidad, () pero en un proceso creado en laboratorio. Con lo cual ¿qué estamos evitando con esto? Lo primero es 100% la explotación infantil y 100% el daño medioambiental"

Falso. No se fabrican diamantes en Valdemoro ni en ningún lugar de nuestro país de forma comercialmente rentable. En España sólo ha habido dos intentos de producción de diamantes sintéticos. Uno en Carmona, Sevilla, mediante el proceso HPHT (Alta presión y temperatura); y el otro en Zaragoza optando por el método CVD (Deposición Química de Vapor). El proyecto de Zaragoza se disolvió por falta de financiación y el de Sevilla no cuenta con una producción que asegure su viabilidad pese a las inversiones y subvenciones millonarias en los últimos años.


4. Fabricados con alta Presión y Temperatura

Los diamantes se crean en la naturaleza en un proceso de miles o millones de años en los que se somete un átomo de carbono a una alta presión y temperatura que al final crea el diamante. “Nosotros en el laboratorio lo que hacemos es que, ese mismo ‘átomo’ de carbono lo sometemos a presiones y la misma temperatura, recreando las condiciones medioambientales que tendríamos en el manto terrestre.

De acuerdo con el reciente informe de la consultora Bain & Company los dos únicos países con capacidad suficiente para suministrar diamantes HPHT (fabricados con alta presión y temperatura) al mercado internacional son Rusia y China. Dos países que precisamente no encabezarían ninguna lista internacional en materia de cuidado medioambiental ni en la protección de los Derechos Humanos. Más bien al contrario.

5. Fabricación entre 40 y 50 días

“El proceso de producción se acorta muchísimo y estaríamos hablando de 40-50 días”

Falso. O el entrevistado está absolutamente desinformado o miente descaradamente. Además de haber visitado varios centros de producción, este Periódico ha publicado en los últimos años artículos con algunos de los principales expertos de esta industria y está acreditado que el proceso puede demorarse entre 3 y 10 días, desde los pequeños tamaños hasta un quilate aproximadamente.

Un tiempo de entre “40 y 50 días” para la producción de un diamante sería absolutamente inviable en términos económicos para cualquier productor.

6. Desprestigiar a una empresa emergente

“Bueno, al final el del diamante natural es un mercado que está creado desde hace más de 100 años […] y hay una industria que necesita crear esa exclusividad y desprestigiar todo lo que viene detrás, no?”.

Falso. Salvo algunas excepciones, esa ‘Industria’ que desconocemos a cuál se refiere, a nivel internacional está tratando de normalizar estrictamente la publicidad engañosa sin atacar la legitimidad de la venta de joyería con diamantes creados en laboratorio.

Y si aterrizamos en España, tanto fabricantes o mayoristas de diamantes naturales, como las principales asociaciones empresariales de este Sector hacen hincapié expresamente en la claridad de la comunicación que se hace al público y también han destacado en repetidas ocasiones la “legitimidad” de vender diamantes sintéticos o cualquier otro tipo de joyería siempre y cuando no se haga en detrimento de los diamantes naturales o se empleen argumentos engañosos y no acreditados de cara al público final.

7. Diferencias en el precio

“¿Qué diferencias de precio puede haber entre un diamante extraído y uno minado? Hablando de la misma piedra, estaríamos hablando de un porcentaje de entre un 35%-40% más económico”.

La diferencia de precio del diamante creado frente al natural es un tema más ambiguo porque esta la marca el mercado; en función del tamaño y calidad de la piedra, la producción y la demanda del sector. Si bien ese reciente informe de Bain & Company marcaba una horquilla de precios entre un 50%-65% menor, en términos generales, fuentes consultadas por este Periódico sí que reducen notablemente esas diferencias, pero en tamaños a partir de 0,40 quilates hasta 1 o 2 quilates, producidos mediante el proceso CVD.

8. La traca final: Primero certificamos, luego cortamos y pulimos

“Cuando hacemos los diamantes los mandamos a Amberes al IGI (Instituto Gemológico Internacional), y es allí donde los certificamos con las características que tiene y posteriormente le hacemos el tallaje”.

Físicamente imposible. Vamos a explicarle a este señor cómo funciona el proceso de graduación de diamantes, que es justamente al contrario: Los diamantes se certifican en un laboratorio gemológico en base a cuatro criterios mundialmente reconocidos que se conocen como las 4C’s: Carat (Peso), Colour (Color), Clarity (Pureza) y Cut (Talla o Corte).

¿Cómo se puede acreditar pues el corte si es una piedra en bruto? ¿Cómo se certifica el tamaño si aún no está cortada? ¿Cómo se identifican sus inclusiones o se determina su color si no está pulida?

Señores de David Locco: Los certificados gemológicos se expiden a las gemas ya manufacturadas. Sean montadas o sueltas, nunca en bruto. Sostener cualquier otra afirmación es no sólo un engaño, sino un fraude al consumidor y un insulto a los profesionales de este Sector, de igual manera que lo son la mayoría de las afirmaciones que hemos señalado. No todo vale a la hora de vender.

El audio completo de esta entrevista se puede escuchar a través de este enlace: https://cadenaser.com/emisora/2020/01/20/ser_madrid_sur/1579517648_763630.html