www.goldandtime.org
De Beers rompe la baraja: venderá joyas con diamantes sintéticos low cost
Ampliar

De Beers rompe la baraja: venderá joyas con diamantes sintéticos low cost

lunes 04 de junio de 2018, 07:00h

Terremoto en el mercado internacional del diamante. El grupo que durante más de 100 años controló el mercado del diamante y que aún es el principal productor del mundo por valor, acaba de anunciar que en septiembre venderá también joyas montadas con diamantes sintéticos a través de su nueva marca Lightbox, y además lo hará ‘rompiendo’ el mercado con una agresiva politica de precios.

Se trata de un movimiento que ha desconcertado a inversores y distribuidores internacionales, máxime teniendo en cuenta que De Beers siempre ha renegado de entrar en el mercado de los sintéticos y además fue en 2015 una de la firmas impulsoras de la Asociación de Productores de Diamantes (DPA), el lobby más crítico con los fabricantes de diamantes sintéticos.

Pero el mercado es el que impone las reglas y ahora ordena diversificar el negocio para no perder terreno frente a la creciente demanda de estas gemas, sobre todo en los mercados tradicionales de la joyería con diamantes, como Estados Unidos o China.

También ha recibido ya la ‘bendición’ del presidente de la DPA, Marc Lieberherr, quien señala que el anuncio de De Beers “beneficiará a los consumidores arrojando luz sobre el opaco mercado del diamante sintético”. “La DPA siempre ha sido clara respecto a la necesidad de prácticas transparentes” añade.

Growing crystal gif

Proceso de creación de los diamantes sintéticos CVD (Chemical Vapor Deposition) que venderá De Beers. El crecimiento lleva entre 400 y 500 horas, según la compañía.
Y es que, como explica el presidente de la compañía, Bruce Cleaver, el nuevo cliente está demandando “joyería de moda más asequible que se pueda llevar a diario, aunque no sea ‘para siempre’ (en clara alusión al mítico lema de De Beers, Un diamante es para siempre) “Esta es una oportunidad que no podemos dejar escapar” añade Cleaver en la nota emitida por el grupo.
Romper el mercado con los precios
La entrada de De Beers en el mercado de los diamantes sintéticos busca no sólo posicionarse en este segmento, sino iniciar una guerra comercial para apretar las tuercas a sus competidores, sobre todo laboratorios rusos y chinos.
Si el precio de un diamante incoloro natural de un quilate ronda actualmente los 6.000 euros y el de su homónimo sintético se encuentra entre los 3.000-4.000 euros (sobre un 40%-50% más barato), De Beers ya ha anunciado que piensa vender los suyos muy por debajo del actual precio de mercado. “Desde los 200 dólares (unos 170 euros) para los diamantes de 0,25 quilates, hasta los 800 (690 euros) en el caso de los diamantes de 1 quilate”. Lo más llamativo de esto es que estos precios son para diamantes incoloros pero también para los de color -de momento sólo rosas y azules-, lo que supone toda una revolución cuando hablamos de diamantes, sean naturales o sintéticos.
Para lograr estos precios low cost el grupo cuenta con la ventaja de su empresa Element Six, una firma que lleva más de 50 años desarrollando diamantes sintéticos destinados a la industria y que en los últimos años ha focalizado su desarrollo hacia los diamantes sintéticos de calidad gema. Esta será la empresa proveedora en exclusiva de la marca Lightbox (también propiedad del grupo), encargada de comercializar las joyas al público final a partir de septiembre, aunque de momento sólo en Estados Unidos.
Como se puede ver el adelanto que Lightbox ya publica es su web, las joyas son de diseño minimalista y estarán elaboradas en oro y plata, haciendo que las gemas sean las protagonistas de las piezas. Los diamantes pueden ser incoloros, azules, o rosas por el momento y de tamaños 0,25 quilates, 0,50, 0,75 y 1 quilate, según muestra el catálogo online de la marca.
¿Recobrar el monopolio perdido?
En un mercado tan globalizado parece difícil que se pueda volver al monopolio del mercado del diamante que De Beers perdió en los años 90 del siglo pasado, pero de lo que no cabe duda es de que, si la apuesta le sale bien, una buena parte del pastel estará asegurada.
Lo que está claro es que el grupo busca recuperar la iniciativa en el mercado global del diamante (natural y sintético) puesto que también desarrolla sus propias máquinas de detección de diamantes sintéticos, al tiempo que ha iniciado un ambicioso programa para la trazabilidad y control de los diamantes naturales desde su origen hasta el cliente final (blockchain).
A esto se suman iniciativas de índole más social como la puesta en marcha de un programa de seguimiento de los diamantes procedentes de la minería a pequeña escala en África para proteger el trabajo de los mineros artesanos, los más desprotegidos de la cadena.